Greta Garbo y Fredic March en una escena del film.
Es muy usual detectar el recurso connotativo en la poesía, pero también podemos encontrarlo en otros tipos de textos que contengan descripciones literarias.
Veamos cómo se reconoce en la metáfora, en la comparación y en las imágenes.
Metáfora
La palabra metáfora deriva del griego meta, «más allá», y phorein, «pasar, llevar». Consiste en el uso de una palabra con un significado o en un contexto diferente del habitual.
Mediante este recurso literario se identifican dos términos entre los cuales existe alguna semejanza. Uno de los términos es el literal y el otro se usa en sentido figurado.
Metáfora pura: Sólo aparece el término figurado y el sentido se termina de construir con el lector.
Ejemplo: Jugo de tomate frío en las venas
Metáfora impura: Ambos términos aparecen y el propio texto la decodifica.
Ejemplo: “Allí donde el vacío es luna”
Foto: cableatierra.blogspot.com
La metáfora es utilizada por los escritores para:
1. Ayudar a inventar un nuevo sentido a las palabras.
2. Establecer relaciones inéditas entre las palabras.
3. Descubrir atributos insospechados de las palabras.
Su gran fuerza poética reside en su capacidad de multiplicar de forma ilimitada el significado que se estableció por convención para cada palabra, de modo que puedan llegar a describir lo desconocido (muerte, felicidad, miedo, etc.) que, en definitiva, constituye la gran aspiración del arte.
A veces también pueden construirse metáforas con dibujos o imágenes. Esta es una muy usual: ¿Sabes qué podría representar la valla o el pañuelo en los ojos?
Comparación
Con esta herramienta, se vinculan dos términos explícitos mediante una conexión gramatical que indica semejanza. Las palabras cómo y cuál son las que suelen realizar esa conexión gramatical.
Ejemplo: “Libre como el sol cuando amanece yo soy libre, como el mar, libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar… “(“Libre” de Nino Bravo)
Fuente: loscuatrofantasicos.blogspot.com
Imágenes sensoriales
A través de los sentidos, el hombre conoce el mundo que lo rodea. Así se van formando imágenes que se van acumulando en el cerebro y que luego, se evocan, se recuerdan, se traen al presente mediante la memoria. Cuando deseamos comunicar a otros esas imágenes que están en nuestra mente, utilizamos como recurso las imágenes sensoriales.
Auditivas o Acústicas: Indican sonidos
Ejemplo: El sonido de su voz era el murmullo del mar.
Olfativas: Sugieren olores.
Ejemplo: La nostalgia transformaba en tibios aromas de flores el olor de fango y mariscos podridos de los canales. (Gabriel García Márquez).
Táctiles: Impresionan al tacto.
Ejemplo: Las manos en el agua fría
estrujan la ropa (de César Rojas).
Gustativas: Se refieren al gusto.
Ejemplo: “Tu nombre me sabe a hierba” (“Tu nombre me sabe a hierba”, de Joan Manuel Serrat).
Ejemplo: Encontré el pan amargo, sin sabor las frutas (de Luis Cernuda).
Visuales: Se refieren a la imagen.
Ejemplo: Vestías el uniforme de la escuela,
el jersey verde, la falda de cuadros,
hasta las rodillas las medias,
sobre los hombros, una pesada cartera. (“Tierna y dulce historia de amor”, Ismael Serrano).
Cinéticas: Dentro de las visuales, indican movimiento.
Ejemplo: Penélope, se sienta en un banco en el andén
y espera que llegue el primer tren meneando el abanico. (“Penélope”, de Serrat).
Cromáticas: Dentro de las visuales, indican color.
Ejemplo: Luego, siguiendo de mi vista el curso,
otra advertí como la roja sangre,
y una oca blanca más que la manteca.
Minimizar